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Por qué siempre tengo hambre???

Por qué siempre tengo hambre???
23 septiembre, 2016 Yesika DiVall (Coach Nutricional & Naturópata)
Autor: Freepik

Foto: Freepik

La revista Quo, en su nº 247, publica un interesante artículo: «10 Razones por las que no puedes parar de comer» que resumimos y comentamos en el post de hoy.

Ansiedad, cansancio, genética, … , sigue leyendo y descubre cuál o cuáles pueden ser las razones de tu apetito!

Para empezar, el artículo de Quo nos define 3 tipos de hambre:

  • Cultural: cuando llega la hora de comer, aumentan las señales de apetito. En España además, existen muchas tradiciones en las que la comida está presente: celebraciones, quedar a tomar un aperitivo, etc.
  • Estomacal: existe una hormona, la grelina, que entra en acción cuando llevamos más de dos horas en ayuno y que avisa al hipotálamo de que ya es la hora de comer.
  • De emergencia: si los niveles de glucosa, el combustible más importante de nuestro organismo, caen a un mínimo, salta esta alarma que nos induce a comer.

El hipotálamo gestiona toda la información relacionada  con la alimentación, desde los niveles hormonales y los nutrientes en sangre hasta si estamos en reposo o en gasto energético. Nuestro cerebro desarrolló estrategias para tener en cuenta tanto la situación actual como la pasada (incluida la era primitiva o la «pre-frigorífico»), es decir, para adelantarse a un futuro de escasez, alimentar a nuestro organismo y crecer.

canned-food-570114__340El problema surge cuando existen cantidades ilimitadas de alimentos, en su mayoría menos saludables pero con un aspecto muy atractivo y generalmente a nuestro alcance. La industria ha ido creando alimentos cada vez más apetecibles, vendidos a través de campañas de marketing muy agresivo y a precios cada vez más bajos. Todo ello ha cambiado nuestra relación con la comida y como bien asegura Rubinstein en el artículo de Quo:

«Estamos en una sociedad que yo denomino obesogénica; especialmente en culturas como las nuestras, en las que la comida es un lubricante social«.

Otro factor a tener en cuenta es la dificultad de explicarle a nuestros hijos que deben de comer una fruta en lugar de un zumo envasado, ¿por qué deberían hacerlo si el envasado es más fácil de comer, de transportar y tiene «mejor sabor»? Muchos adultos caen en esa misma trampa de «sencillo, rápido y sabroso», de ahí las oleadas de obesidad, así que no es de extrañar de los más pequeños sean aún presas más fáciles para la industria alimentaria.

bacteria-811861_960_720-1La flora bacteriana de nuestro intestino también influye en nuestro peso ya que existe una relación entre nuestro metabolismo y la microbiota que puede predisponer a la obesidad o a la delgadez (Gordon,  J. Universidad de Washington). El eje mibrobiota-intestino-cerebro influye en el circuito del hambre, se sabe que no nacemos con «intestino estéril» si no que todo influye en la composición inicial de nuestra microbiota. Por ello, la alimentación durante el embarazo, tomar antibióticos durante este periodo, el nacimiento por cesárea o la ausencia de lactancia materna, pueden derivar hacia una mayor tendencia de desarrollar obesidad. A pesar de ello, tal como asegura Jesús Sanchís (Nutricionista experto en microbioma de la Universitat de València), el primer paso para mejorar nuestra microbiota es «dejar los alimentos procesados y comer comida«.

Nerea Gómez y Judith Etxezarreta (Piscóloga y nutricionista de Kaizen, San Sebastian), explican que hay otras causas por las que comemos: ansiedad, aburrimiento, rabia, ira, soledad, frustración, indecisión, culpa, vacío…. y no es de extrañar ya que numerosas investigaciones indican que la ingesta de comidas azucaradas o con mucha grasa activan el mismo circuito cerebral de recompensa y placer que las drogas: «sentimos una especie de chute que, además de aliviarnos, nos anima cuando estamos tristes, al menos a corto plazo».

Viendo lo anterior, resulta evidente la necesidad de combatir las «falsas hambres» para lo que Itziar Digón (psicóloga experta en nutrición) aconseja practicar el «mind-fulleating o alimentación consciente«: dejar de engullir, aprender a diferenciar el apetito emocional y el real, recuperar el ritual de la comida poniendo la mesa y masticando de forma consciente sin hacer otra cosa a la vez y, por último, aprender a ajustar la cantidad según la intensidad del hambre.

Tal como la mismísima Oprah Winfrey recomienda: antes de comer deberíamos preguntarnos si realmente tenemos hambre. Gómez y Etxezarreta puntualizan que el hambre es una necesidad fisiológica, no selectiva, luego si nos apetece algo concreto (chocolate, embutido,..) en lugar de cualquier cosa, lo más probable es que se deba a otra necesidad, generalmente emocional.

Para finalizar, revisaremos los 10 puntos que este artículo de Quo señala como «razones para tener hambre«:

  1. Toma de medicamentos: antidepresivos, corticoides, antihistamínicos, etc, etc… muchas de estas «inocentes pastillitas» tienen entre sus efectos secundarios el aumento del apetito.
  2. Has comido bollería: cualquier alimento rico en carbohidratos simples (galletas, dónuts, bollería industrial, etc.) producen un pico de insulina que neutraliza el azúcar en sangre y baja nuestros niveles de glucosa, con lo que el cuerpo demanda la ingesta de más alimentos ricos en azúcares para compensar. Puedes leer más sobre este proceso en nuestro post «Obesidad, sobrepeso e inflamación» (http://www.elherbolariodeines.com/blog/obesidad-sobrepeso-e-inflamacion/).alarm-clock-1193291_960_720
  3. No duermes bien: si no descansas suficiente aumentan los niveles de grelina y con ello las ganas de ingerir alimentos calóricos.
  4. Tienes estrés: las glándulas suprarrenales aumentarán la producción de cortisol, que a su vez estimula la producción de insulina y que prolongado en el tiempo, produce aumento de peso. Además, el cortisol hace que retengamos más líquidos, dificulta la actividad de la TSH (hormona tiroidea), lo que puede desembocar en un hipotiroidismo que nos haga engordar.
  5. Desayunas mal: lo que comemos en el desayuno va a determinar la eficiencia del organismo para quemar las grasas de los alimentos consumidos el resto del día. Como comentamos en varios de nuestros post, es necesario un buen desayuno que incluya proteínas, carbohidratos y grasas saludables, al menos antes de que pase una hora después de levantarte y no, un café, cortado o similar no cuenta como desayuno.
  6. Ves demasiada comida «food porn»: las imágenebananas-282313_960_720s de comida muy apetecible y normalmente muy calórica inunda las redes sociales como instagram, la publicidad, etc. y según el nutricionista estadounidense Dr. Oz: «la ansiedad que provocan estas imágenes causa desajustes en el apetito y acaba con todo hábito saludable». (Podéis encontrar una explicación sencilla al «food porn» en el siguiente blog: http://restauraniza.com/foodporn-que-significa-realmente/).
  7. Consumes pocas proteínas y fibra: tanto proteínas como frutas y verduras tienen un poder saciante mucho mayor que los lípidos por lo que una alimentación rica en grasas nos conduce a una sobrealimentarnos y aumentar de peso.
  8. Eres portador del gen del hambre (FTO): este gen impide que los niveles de grelina disminuyan a pesar de haber comido, lo cual dificulta que se inhiba el apetito después de comer.wine-791133_960_720
  9. Has bebido alcohol: según la revista Appetite, el alcohol te deshidrata y hace que consumas hambre con sed. Esto encajaría con lo dicho por el naturópata francés Crhistopher Vasey en su libro «¡Agua! tu cuerpo tiene sed» de que una hidratación insuficiente, entre otros efectos, haría que nuestro organismo desencadenara entonces el mecanismo del hambre para intentar conseguir  el agua que necesita a partir de los alimentos que ingerimos. Además una investigación de la Universidad de Indiana, demostró que la exposición al alcohol aumenta la sensibilidad de nuestro cerebro a señales externas de los alimentos como los olores, convirtiéndonos en un blanco fácil de la comida basura.

Espero que os haya resultado interesante este artículo de Quo, pronto volveremos con más temas relacionados con el peso, hambre y obesidad, además de otros temas interesantes, así que No olvides suscribirte a nuestro blog!

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