www.elherbolariodeines.com
Contact us on 935621489 or informacion@elherbolariodeines.com

Mejora tu salud regulando tu pH – Parte I

Mejora tu salud regulando tu pH – Parte I
22 julio, 2013 Yesika DiVall (Coach Nutricional & Naturópata)

med_1132972738-14151Últimamente empieza a ser más conocida la influencia del pH del organismo en nuestra salud. Altos niveles de acidificación, pueden ocasionar diversos trastornos, desde la fatiga crónica hasta el debilitamiento del sistema inmunitario. Conociendo el pH de los alimentos que ingerimos y corrigiendo nuestra alimentación, podemos lograr que nuestro pH esté en equilibrio.

El naturópata francés Christopher Vasey, especialista en el equilibrio ácido-base. Nos deja en sus libros gran cantidad de información sobre de este trastorno.

A continuación, comenzamos a explicarte en que consiste!

Mediante la alimentación aportamos a nuestro organismo numerosas sustancias: aminoácidos, vitaminas, minerales, oligoelementos, azúcares y ácidos grasos. Todas ellas tienen características opuestas y complementarias y se pueden clasificar en 2 grupos: sustancias básicas o alcalinas y sustancias ácidas. Su presencia en equilibrio es lo que se denomina “equilibrio ácido-básico” (en adelante EAB), uno de los equilibrios responsables de nuestra salud.

El pH ideal es de 7.39, pudiendo moverse en un rango desde 7.36 a 7.42. Por debajo de este pH (acidosis) o por encima (alcalosis), estaríamos fuera del rango saludable.

<——       Muerte

Acidosis

pH normal

Alcalosis

Muerte       ——>

 6                             7                               7.36                          7.42                           7.85                         9

Este pH ideal, es el sanguíneo. Otros pH pueden ser muy distintos (p.ej. el de las capas profundas de la piel o el gástrico) siendo totalmente normal debido a las diferentes necesidades del organismo.

El organismo elimina el exceso de ácido a través de los pulmones, los riñones y las glándulas sudoríparas.

Cuando un organismo se acidifica, puede caer enfermo de 3 maneras:

a)      Según se acidifica el organismo, las enzimas ven perturbada su actividad lo que provoca diferentes trastornos. (recordemos que están en todas las transformaciones bioquímicas de nuestro cuerpo, dependiendo de ellas el buen funcionamiento de los órganos).

b)      Debido a la agresividad de los ácidos en nuestros tejidos, irritan los órganos con los que están en contacto. Este daño está relacionado con enfermedades tales como: urticarias, eczemas, dolores articulares, intestinales o de los nervios, etc, etc.

c)       Desmineralización debido al uso de los minerales básicos para neutralizar los ácidos. Esto puede provocar un debilitamiento/fragilidad en huesos, dientes, cabellos, uñas, piel, encías, etc.

Como vemos, la acidificación puede provocar numerosos trastornos que se pueden manifestar de forma muy variada. Cada persona sufrirá alguna en función de sus debilidades según su profesión, genética, accidentes, temperamento…. También hay que tener en cuenta que estos trastornos pueden tener otros orígenes (p.eje. sangrado de encías debido a una mala higiene o a una carencia de vit.C)

Esta acidificación conduce a una gran fatiga, incluso sin necesidad de realizar esfuerzos. Se sufre una falta de energía y entusiasmo, fatigándose con rapidez y recuperándose con lentitud. El carácter se torna nervioso, sensible e irritable, preocupándose en exceso y durmiendo mal e incluso llegando a un estado depresivo. (Recordemos que para neutralizar los ácidos, el cuerpo utiliza minerales como magnesio, calcio y potasio, indispensables para el buen funcionamiento del sistema nervioso).

Debido a los hábitos actuales, la mayor parte de la población padece algún tipo de trastorno debido a la acidificación. Exceso de alimentos acidificantes (como proteínas, azúcares y cereales) en detrimento de los alimentos básicos como las verduras. Por si esto fuera poco, podemos añadir el consumo de café, té, alcohol, el estrés, nerviosismo, falta o exceso de ejercicio….

Aunque la alimentación juega el papel más importante en el EAB, existen personas que presentan una debilidad metabólica frente a los ácidos, normalmente ante los ácidos débiles. Aunque son fáciles de oxidar y de eliminar por los pulmones, estas personas los oxidan mal debiendo tomar precauciones suplementarias respecto a su alimentación y mesurando el consumo de alimentos ácidos débiles.

Aunque más adelante haremos una clasificación más detallada, avanzamos cuales son los alimentos ácidos (no acidificantes), es decir, alimentos cuyo efecto alcalinizante o acidificante depende de si la persona presenta o no esta debilidad metabólica:

Podemos decir que los principales alimentos ácidos son la fruta, el suero lácteo y el vinagre. Así en este grupo tenemos: yogur, cuajada, kéfir, queso blanco poco exprimido,…, fruta no madura, fruta ácida, fruta pequeña (grosella roja o negra, frambuesa, fresa…), cítricos (limón, pomelo, mandarina, naranja…). También algunas variedades de manzana (reineta), de cerezas (de rabillo corto), ciruela, albaricoque y frutas dulces (sandía, melón…). Entre las hortalizas ácidas estarían los tomates, el ruibardo y los berros. Además de lo anteriormente nombrado: chucrut, verduras lacto-fermentadas, zumos de frutas, zumo de limón, miel y vinagre.

Quizás, los resultados al seguir una dieta para controlar nuestro pH, no sean tan «maravillosos» como indican los autores en sus libros o en algunas páginas de internet, en las que parece algo casi «milagrosos» para curar enfermedades realmente duras.

A pesar de ello, creo que seguir una dieta equilibrada que también incluya un criterio de control del pH, resultará realmente beneficioso, pues el equilibrio ácido-base es un mecanismo fisiológico que permite regular y mantener la homeostasis y con ello el correcto funcionamiento de nuestro organismo (del mismo modo que podemos regular nuestra temperatura corporal u otros factores), con lo que evitar que nuestro organismo tenga que hacer un uso excesivo de estos mecanismos de regulación (pulmones, riñones, glándulas sudoríparas además de las reservas orgánicas de minerales) puede ser realmente positivo.

Por eso pienso, sea o no algo milagroso, que hay motivos suficientes para intentar el cambio y ver como esto influye en nuestras dolencias.

Finalmente, no olvidemos que para mantener un buen estado de salud, además de lo anterior, será necesario realizar una dieta equilibrada en macro y micronutrientes,  ejercicio  y hábitos saludables, evitando lo máximo posible, castigar a nuestro organismo con el uso y la exposición a agentes nocivos o con el tan habitual estrés .

.

Una vez que hemos asentado las bases, en siguientes post comenzaremos a dar respuestas a 3 preguntas:

  1. ¿Cómo es mi pH?
  2. ¿Cómo puedo corregir mi alimentación para desacidificarme?
  3. ¿Cómo puedo neutralizar y eliminar los ácidos?

.

Espero que os haya resultado interesante 🙂 , más información informacion@elherbolariodeines.com

No olvides suscribirte a nuestro blog!                                                                                              http://www.elherbolariodeines.com/blog/

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*